¿Hay edad límite para la plasticidad cerebral?

¿A QUÉ EDAD TERMINAN DE OCURRIR LOS FENÓMENOS DE PLASTICIDAD CEREBRAL?

Hace un par de años una amiga de América del Sur me comentó que en su país cesan las intervenciones (terapias) a niños con TEA alrededor de los seis años porque a esa edad “el cerebro dejó de ser plástico” y ya no se puede modificar nada. ¡Fatalistas!

Hay etapas de la vida de grandes modificaciones plásticas del cerebro:
– Los primeros cinco años y especialmente los primeros dos.
– La adolescencia.
Pero esto no quiere decir, en ningún caso, que la plasticidad cerebral sea un fenómeno restricto a una determinada edad. La realidad es que no termina nunca. La plasticidad cerebral es el conjunto de fenómenos por medio de los cuales el cerebro se reestructura y recupera. Cada vez que aprendemos algo el cerebro establece nuevas conexiones sinápticas o modifica las que ya tenía, unas las inhibe y a otras las facilita y esto es lo que llamamos fenómenos de plasticidad cerebral. Si esta cesara a una determinada edad quedaríamos “incapacitados” para aprender cosas nuevas, para modificar aprendizajes o para recuperarnos de lesiones, algo que claramente sabemos no es así.
Aún en personas ancianas, con el declive de diversas funciones neurológicas, ocurren fenómenos de plasticidad funcional compensatoria y el cerebro sigue mostrando su capacidad de reorganizarse, de modificar sus redes neuronales.

¿Cuándo termina la intervención de un niño con autismo?
Pues nunca, siempre hay posibilidad de aprendizaje. Lo único es que para cada edad y para cada persona con TEA, existen necesidades particulares para cada momento de la vida y no es posible generalizar.SAM_6260 (reto)_Fotor_Fotor

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¿QUÉ NECESITA EL MAESTRO PARA ENTRAR EN EL CORAZÓN DE SUS ALUMNOS?

 

1. Enseñarle sobre la vida y sobre la ciencia o arte que imparte. Ser docto en la materia y exponerla alegremente, con emoción
2. Valorarles, reconocer en ellos las cosas buenas que tienen, sus virtudes y sus talentos.
3. Compartir en escenarios fuera del salón de clases.


4. Hablar de los temas que les interesan.


5. No asumir el papel de tener siempre la razón.


6. Hacerse el encontradizo cuando sabemos que están pasando por alguna dificultad.


7. Ser autoridad significativa: asumir el papel de adulto, de quien acompaña con amor pero también corrige cuando es necesario. Ese profesor que estará presente cuando se le necesite, que le defenderá y también le amonestará o reprenderá (en privado).


8. Saber reír y también llorar con ellos. Nunca la frialdad de un refrigerador.


9. Enseñarles trucos válidos, cosas prácticas, soluciones aplicables.


10. Tener la iniciativa para romper el hielo, el silencio o los momentos muertos y hacerlo con gracia y entusiasmo.


11. No hacer de la cátedra un trono, sino buscar un lugar en su corazón.


12. Mostrarles que el éxito está al alcance de su mano y celebrar con ellos las pequeñas metas en la búsqueda por lograrlo.


13. Etc.

IMPOSICIÓN COMO FACTOR DE RESISTENCIA A LA INCLUSIÓN POR PARTE DE LOS PROFESORES.

IMG_0162_FotorDe acuerdo a Margolis y McGettigan (1988) uno de los factores de resistencia de los profesores a los procesos de inclusión escolar se relaciona con la percepción que aquella es IMPUESTA SIN SU PARTICIPACIÓN.
¿Y se da esto?
Si se da y en la mayoría de los casos.

Al profesor se le entrega un plan con acomodaciones en el aula o adecuaciones curriculares que le llegan el departamento de orientación o de dirección indicando los procesos que debe seguir para aplicarlas. Pero muchas veces en el diseño de las mismas no ha habido espacio para su opinión. Llega aquello como una imposición de autoridades superiores dentro del ámbito escolar.

Para superar esto es importante aplicar algunas medidas generales:
1. Entrevistarse con el profesor antes de diseñar acomodaciones o adecuaciones curruculares
2. Presentarle el proyecto de acomodaciones y adecuaciones antes de oficializarlo dentro de la escuela
3. Es conveniente que el profesor conozca al estudiante que de beneficiará de esas acomodaciones o adecuaciones, que interaccione con él y logre armar su perfil de funcionamiento general en el aula. Si es posible que sea el mismo profesor que fue su encargado en el año anterior, mucho mejor porque da continuidad y se cuenta con una base de experiencia.

El aula es un entorno en el que el profesor necesita gobernar y gozar de suficiente autonomía para ejercer su labor docente. Las ingerencias externas, aún sean de la misma dirección del plantel, pueden resultar siendo desestabilizadoras; con esto no defiendo su independencia total porque algunos lineamientos generales debe seguir (currículo, por ejemplo). Un proyecto de adecuaciones o acomodaciones escolares para la inclusión, sin contar con el concurso del profesor que las aplicará, es el preludio a un proceso que puede resultad complejo y dificultoso, cuando no imposible.

EN TDAH LA COMORBILIDAD EN LA REGLA.

IMG_5686_FotorHablamos de comorbilidad cuando en un mismo individuo se plantean dos o más diagnósticos. El efecto de cada diagnóstico es sumativo en cuanto su contribución a la disfunción o inadaptación que se observe.

En TDAH la comorbilidad no es una excepción, todo lo contrario, es la regla. Se estima que hasta en 85% de los casos de diagnóstico de TDAH hay alguna comorbilidad y hasta en 50% dos comorbilidades adicionales.

No investigar las posibles comorbilidades contribuye a diagnóstico parcial y a dejar sin abordar cuestiones que requieren algún tipo de intervención.

Las comorbilidades podemos clasificarlas en los siguientes grupos:
a) Comorbilidades neurológicas: Trastornos por Tics, Trastorno del Desarrollo de la Coordinación, etc.

b) Comorbilidades neuropsiquiátricas/psicológicas: Ansiedad, Depresión, Trastorno Oposicionista-Desafiante, etc.

c) Comorbilidades psicopedagógicas: Trastorno Específico del Aprendizaje de la Lectura y otros.

INCLUSIÓN: LOGRARLA POR CONVICCIÓN MEJOR QUE POR OBLIGACIÓN. Un tema para Guatemala. Parte 2

La intromisión de la justicia en la escuela.

Me preocupa la “intromisión” de autoridades judiciales en los procesos de inclusión escolar.  ¿Y por qué me preocupa si es un derecho?   Claro, es un derecho y en ese sentido hay que defenderlo con todas las herramientas que tengamos a mano, cuando digo “me preocupa” no quiere decir que “me oponga rotundamente” porque algunas veces no hay otra forma de lograr avances, especialmente cuando la oposición se realiza solamente por oponerse, pero sin tener fundamentos razonables para tal actitud.   “Algunas veces es necesario recurrir a ese sistema de justicia para sentar precedentes (Pedro Samayoa Arenales), claro esto es para quienes no quieren entender de ninguna otra forma”.  El proceso de judicializar la Inclusión Escolar puede conducirnos a dos situaciones a las que, estoy seguro, no queremos llegar:

  1. A “incrustar” a un niño (no a incluir) en un sistema que no está preparado para recibirle y que al final de cuentas puede terminar haciéndole daño. Historias al respecto hay abundantes y muchas otras que no conocemos porque se han quedado guardadas en el corazón de quienes las han sufrido.  Y acá vale la pena anotar que la escuela puede abrirse aparentemente, pero a lo interior ocurren muchas prácticas segregadoras que están amparadas por procedimientos aprobados oficialmente, dictámenes profesionales e incluso pueden contar con la aceptación de los padres.  Al respecto Pedro Samayoa Arenales hace la siguiente acotación: “Nadie sale ganando nada, el niño se ve expuesto; sin embargo, tenemos ejemplos históricos como el de Ruby Bridges en los Estados Unidos”( https://es.wikipedia.org/wiki/Ruby_Bridges)
  2. A abrir las puertas a la gestión judicial de lo que ocurre en la escuela y que se pierda su necesaria autonomía. Puede que inicialmente ganemos batallas contra el sistema escolar (estructura, autoridades, programas, maestros, etc.), pero luego ese sistema escolar judicializado podría cobrar tal autoridad e inmiscuirse en tema de derechos que competen a los padres entre los que se incluye la patria potestad, y podamos terminar perdiéndola como consecuencia de un dictamen judicial requerido por la escuela judicializada y con ello perdiendo a nuestros hijos que terminarían institucionalizados.  No es una exageración este planteamiento, es una realidad que ya se observa en pocos casos por el momento, pero quién nos puede asegurar que no será esa la tónica en el futuro.  La escuela judicializada terminará convirtiéndose en un ente burocrático en donde nos ahogaremos con facilidad en el complejo mundo de las gestiones.

La Inclusión escolar es un derecho innegable, pero no debemos olvidad que los derechos comportan obligaciones, como me comenta Maribel Ramos.  Y en este caso son obligaciones que asumimos los padres, profesores, autoridades escolares, profesionales tratantes, etc.

La escuela tiene vida por sí misma

La escuela es un organismo vivo, de sobra demostrado a lo largo de la historia.  Necesita regularse internamente para funcionar mejor.  La reforma escolar a su estructura y sus procedimientos debe venir desde dentro y no como consecuencia de decretos, mucho menos de dictámenes de técnicos de escritorio que no tienen la más mínima experiencia de vivencia en un aula.

Cuanto más autónoma es la escuela y más libre de injerencias externas, más eficiente es.  Los sistemas educativos más exitosos en la actualidad respetan esta autonomía y es parte fundamental de sus buenos resultados académicos y sociales.  Existen aspectos comunes, por ejemplo, el currículo oficial, pero aún esos aspectos que parecen rígidos al establecer contenidos, estrategias, metodologías, etc. en realidad son rígidos para quien les ve desde afuera, pero no para quien trabaja con ellos día a día y lo aplica a sus particulares circunstancias.  En ese sentido en Guatemala contamos con un instrumento fabuloso, producto de mentes prodigiosas en las ciencias de la educación, y que es versátil, evaluable, reformable y creativo, el CNB (Currículo Nacional Base).

¿Nos llevará largo tiempo preparar a la escuela para la inclusión?  Puede que sí, ojalá que no, pero eso depende en buena parte de las acciones que tomemos, de su pertinencia y efectividad.  No se trata de demostrarle a la escuela que le podemos vencer en los tribunales, se trata de demostrarle a la escuela que puede ser abierta, inclusiva, revolucionaria, etc.  Muchos de los grandes logros de la humanidad en diferentes ámbitos, han salido de las escuelas que al analizar el papel histórico que están llamadas a desempeñar en un determinado momento, asumen ese papel y se convierten en catalizadores de grandes reformas que benefician a la humanidad.  ¡Cuantas revoluciones han surgido del ambiente escolar!

“Yo creo que las revoluciones significativas y determinantes deben nacer en el corazón de cada uno, como dice Erich Fromm, ¿Y qué mejor lugar para tocar nuestros corazones que la escuela?”  Pedro Samayoa Arenales

“Construir inclusión desde afuera es olvidar para quiénes se construye, es dejar de lado la esencia de la inclusión, se convierte en un mero intento teórico imposible de llevar a la práctica. Para construir inclusión hay que tomar la pala, el cemento, los planos y construir juntos, ensuciarse las botas y las manos… Es necesario se parte del proceso y no simplemente del resultado.” Ángela Corredor.

La inclusión demanda de muchos procesos y ya que el tema lo estamos tocando con mucha fuerza en distintos países de nuestra región hispanoamericana, vale la pena reflexionar detenidamente al respecto de ello adaptándonos a las circunstancias propias de cada país, que son tan diversas al punto de no poder responder en unanimidad a los acuerdos internacionales alcanzados en esta materia.  Lo que funciona en España, allá funciona.  Lo que funciona en Finlandia, allá funciona.  Lo que funciona en Canadá, allá funciona.  Ideas podemos tomar de modelos que han procedido de forma exitosa, ver lo que hacen y cómo lo hacen, pero luego debemos crear nuestro propio modelo, perfeccionarlo, desarrollarlo y llevarlo a un nivel que sea justo en todo sentido y que  provea lo que necesitamos en el momento actual y nos prepare para el futuro.  Parece que estamos en el comienzo de una historia que promete grandes avances.

“Puede que se necesite romper los moldes establecidos, todos, para así crear nuevos caminos.  A veces no se trata de construir la inclusión sino de reconstruir la escuela como concepto.  No necesitamos modificar para incluir, necesitamos transformar y así no hablaremos de inclusión, será una realidad natural.”   Este trozo entre comillas es un texto de Angela Corredor, colombiana y madre un niño con TEA.

Me apasiona escuchar a los padres porque nos dan la clave: en esta discusión no pueden quedar fuera, junto a sus hijos con discapacidad, son los elementos claves en la reforma de la escuela desde la perspectiva de la Inclusión Escolar, luego vendrán los técnicos profesionales (pero los que tengan experiencia de aula, los que no la tienen no deberían estar involucrados en el proceso).

 

Se escuchan los pasos de gigante desde el sur del Río Bravo hasta Tierra del Fuego.  Algo viene y es indetenible.  Viene buscando el bien de colectivos marginados históricamente y que hasta hace pocos años salieron de su enclaustramiento para convertirse en elementos activos de la sociedad a la que enriquecen con sus diversos aportes.    Este proceso audaz de la escuela hispanoamericana que debe ser “una revolución que une y no una obligación que divide”, en palabras de Angela Corredor.

Aunque ignoro todos los detalles de lo que han emprendido en México, mis amigos mexicanos están muy contentos con la iniciativa lanzada por varios padres y profesionales para poner en evidencia la realidad de la situación de las necesidades y de la Inclusión Escolar, a partir de ello imagino que construirán un modelo que responda a sus necesidades.   Lo que más destaco es el entusiasmo con lo que han emprendido y la determinación que tienen para llevarlo a buen término, se ha extendido más allá de lo que a lo mejor, en un momento inicial, esperaban.

También en una visita a Paraguay supe de las luchas que están emprendiendo desde diversas asociaciones de profesionales y padres de chicos con autismo.  Los logros son grandes y están en el comienzo de sus batallas, desbordan entusiasmo y contagian las ganas de cambiar la realidad de la situación.

Y en Nicaragua la historia de lucha y transformación.  Han dado avances tremendos en materia legal en corto tiempo.  Esperemos que la situación política que atraviesan se estabilice y puedan seguir con el proyecto que venían desarrollando.

En Guatemala se ha emprendido una lucha decidida desde la elaboración de la Ley de Educación Especial, su discusión en el Congreso de la República y finalmente su publicación y puesta en vigencia después de haber sido dejada de lado por las autoridades de gobierno durante varios años.  Las Asociaciones formadas y padres de familia organizados o a nivel individual han dado pasos de gigante.  Y el último avance es la Ley de Atención a las Personas con Discapacidad.  Vamos con paso seguro creando el marco legal, sin proliferación de leyes muy particulares, la lucha se ha centrado en leyes generales que nos incluyan a todos, sin dividirnos porque eso resta fuerza, los colectivos se fragmentan y eso no es conveniente en ningún sentido.

Creo que la caída del sistema educativo global es inminente, hemos construido un castillo de naipes y los nuevos educandos soplan y cada vez son más, y soplan con más fuerza.

“La inclusión es un derecho, la escolarización una elección.”  Humberto Guerrero

 

“Hablemos de deconstruir el concepto de escuela y volvamos a construirlo desde una mirada incluyente, que los cuatro pilares de la educación para el siglo XXI del informe de UNESCO de la comisión presidida por Jaques Delors, nos ayuden a construir esa escuela que necesitamos.” Pedro Samayoa Arenales

 

Cuando los mexicanos hablan de inclusión, se refieren a la inclusión en México; cuando los guatemaltecos hablamos de inclusión, nos referimos a la inclusión en Guatemala y así con cada país.  Por ello al leer un comentario, primero tenemos que ubicarle en su contexto antes de arremeter en su contra o de apoyarlo incondicionalmente, está planteado en una realidad distinta a la nuestra, puede ser aplicable o puede que no, pero vale la pena leerlo detenidamente y analizarlo con el deseo ávido de aprender y ver qué de aquello comentado puede ser aplicable a nuestro contexto y qué definitivamente no debe ser aplicado.  Pero comentamos como que si fuese una realidad global, estandarizada para todo el mundo y no es así.

Estos temas deben plantearse desde nuestros contextos y debe ser un proceso que propicie transformaciones o cambios de paradigmas.

“Es un tema complejo porque tiene muchas visiones, hay presiones mundiales que plantean escenarios ideales, pero para que sean reales hay un camino largo que recorrer.”  Kareen Gudiel de Hutton

 

Tenemos puntos en común en la Declaración de los Derechos Humanos, Declaración de los Derechos del Niño, la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y documentos aportados en diversas reuniones sobre la Inclusión Escolar aportados en las jornadas de Cooperación sobre Educación e Inclusión (la más reciente en Cartagena de Indias, Colombia, 2017 y la anterior, en Antigua Guatemala), El informe Wanock, la Declaración de Salamanca, los aportes de la Conferencia Internacional de Jomtiem y Dakar, el documento síntesis sobre el Proyecto Roma como un modelo de escuela inclusiva, etc.  ¿Cuántos de esos documentos hemos leído antes de hablar de este tema?

El hecho real y que debe ser el punto de partida, a mi criterio, es que estamos hablando de Inclusión por una sola razón: somos sociedades excluyentes.  Queremos que la escuela cambie, pero sin cambiar la sociedad, la escuela refleja en mucho a la sociedad en la que se desarrolla, es un microambiente de la misma, una muestra, aunque no necesariamente tenga que ser igual porque es más susceptible al cambio positivo que la sociedad en general.

 

¿Qué pasos debemos seguir en el camino de la inclusión?

Todos los pasos pueden ser simultáneos y no necesariamente una secuencia.

  • Definir qué entendemos por inclusión y qué queremos lograr, hacia dónde queremos caminar y cuáles son nuestras metas, qué objetivos perseguimos y que estrategias seguiremos para alcanzarlos. “Claridad en la definición y los objetivos son prioritarios”, en opinión de Maribel Ramos y creo que todos la compartimos.
  • Saber cuántos somos los que necesitamos un proceso de inclusión escolar. Identificar las necesidades prevalentes, la ubicación geográfica y accesibilidad a recursos, entre otros datos.
  • Identificar el marco legal en el que nos movemos para saber a qué instancias debemos ir, cuáles son las prioridades en este sentido. Disponer de leyes generales para que nos abarquen a todos.
  • Organizar a todos los colectivos de personas con discapacidad, sus familiares y profesionales involucrados. No debemos emprender la lucha de la inclusión de personas con autismo por un lado y la de personas con parálisis cerebral, por otro.  Acá tomo una expresión muy conocida del Popol Wuh y que vale para este planteamiento: “que todos se levanten, que se llame a todos, que no haya un grupo, ni dos grupos de entre nosotros que se quede atrás de los demás”.  Este llamado del libro sagrado de los k’ichés, escrito en el corazón de nuestra nacionalidad guatemalteca, no es un llamado a unidad y concordia sino a preparación para la guerra.  Acá la batalla es contra un sistema que necesita renovarse de raíz.
  • Saber con qué recursos disponemos. Recursos materiales (instalaciones, fondos económicos, etc.) y humanos (maestros, psicólogos, psicopedagogos, educadores especiales, etc.)  En cuanto al recurso humano es necesario conocer qué preparación tienen y qué actitud manejan hacia la inclusión escolar, sus temores y experiencias.
  • Tener la claridad que este es un proceso que se genera en la Comunidad Educativa: autoridades escolares, claustro de maestros, padres de familia, estudiantes y otros agentes involucrados, en opinión de Pedro Samayoa Arenales.

 

“Avancemos a pequeños pasos, pero que sean honestos y justos.”  Kareen Gudiel de Hutton

 

Luego de todo ello estaremos listos para plantear la inclusión en las escuelas y que esta resulte exitosa.  En tanto podemos seguir teniendo experiencias como lo estamos haciendo actualmente (algunas exitosas y otras desastrosas) y que nos permitan ir aprendiendo, adquiriendo y validando conocimientos.

La Inclusión Escolar debe fluir con naturalidad, como consecuencia de cambios de paradigmas sociales.  En ese proceso es la Comunidad Educativa el protagonista y no los tribunales de justicia.  “Cuidado con quien no comprenda el sentido de esto, porque más pronto que tarde sus buenas intenciones de inclusión podrían terminar en un enorme desastre y haciendo más daño del que ya se está haciendo” (Maribel Ramos).  Esto nos lleva a la urgencia de definir “el sentido”, de definir lo que queremos alcanzar.

Lo cierto es que esto ya no se detiene y me alegro por ello, tan solo deseo, desde lo más profundo del corazón, que tomemos el rumbo que nos lleve a puerto seguro.

 

CRÉDITOS

Este artículo ha llevado algunos días en gestarse.  El título se lo ha puesto Ángela Corredor.  Ella y Maribel Ramos me han dado ideas de su visión y ayudaron a dar forma al artículo original.  Luego vinieron los comentarios de otros amigos involucrados en educación: Kareen Gudiel de Hutton, Pedro Samayoa Arenales y Humberto Guerrero.

Es interesante pero no pensamos igual en este tema, así que nos acercamos en los puntos comunes y luego comencé a escribirlo sin dejar de enviar los guiones a cada uno.  Así que es un artículo que tiene mucho de colectivo, es INCLUSIVO.

 

 

INCLUSIÓN: LOGRARLA POR CONVICCIÓN MEJOR QUE POR OBLIGACIÓN. Un tema para Guatemala. Parte 1

Este es un tema del que me preocupa pensar y ahora también me preocupa hablar o escribir al respecto, pero creo que no podemos quedarnos con ideas en nuestro interior sin compartirlas porque, repito una frase que suele decirme mi esposa, “conocimiento que no se comparte, no sirve”.  De algo servirán estas ideas y si, aparentemente o en realidad, no sirven pues de todas formas tienen alguna utilidad, al menos para mí, por cuanto me permitirá saber que estaba equivocado, es aprendizaje.

¿Por qué me preocupa hablar de esto?   Porque inmediatamente surgen comentarios en los que cambian el sentido de lo que quieres decir, se ataca directamente y despedaza sin piedad tus argumentos (o a uno mismo).  No hemos alcanzado la madurez para hablar serenamente sobre Inclusión Escolar, eso pienso.  No sé si podemos seguir hablando del tema sin siquiera respetar las ideas de los demás, aunque no las compartamos en absoluto.

Escribo desde el escenario que conozco: Guatemala.  Y no lo conozco suficientemente, a la profundidad que quisiera, de todas formas creo que es imposible alcanzar ese conocimiento pleno considerando las múltiples aristas que tiene y las diferentes perspectivas desde las que puede ser visto.  De algunas cosas sé un poco o mucho y de otras no, creo que esa es la situación en la que nos encontramos todos respecto de este tema; solamente al descubrir el punto de encuentro de nuestros conocimientos lograremos avanzar como conjunto en la misma dirección, mientras tanto estamos dando opiniones desde nuestra posición y que no necesariamente se armonizan con las opiniones que se puede tenerse desde otra posición.  Por eso es importante el planteamiento de la lucha de la Inclusión Escolar desde una perspectiva multidisciplinaria de los diversos miembros de las comunidades educativas.

La Inclusión Educativa debe ser una política global, pero esto no quiere decir que sea igualmente aplicada en todos los lugares.  Los planes deben hacerse para cada país y aún más, regiones pueden diferir de otras, poblados vecinos pueden no tener el mismo propósito.  Así que se requiere un marco global, flexible y amplio, para que luego la interpretación y aplicación de ese marco se ajuste a las circunstancias particulares de cada comunidad educativa.  Aclaro, en este punto, que soy creyente de la Independencia (relativa) de la escuela como factor clave para su gestión y progreso.

PRINCIPIO 7: El niño tiene derecho a recibir educación, que será gratuita y obligatoria por lo menos en las etapas elementales. Se le dará una educación que favorezca su cultura general y le permita, en condiciones de igualdad de oportunidades, desarrollar sus aptitudes y su juicio individual, su sentido de responsabilidad moral y social, y llegar a ser un miembro útil de la sociedad. El interés superior del niño debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación y orientación; dicha responsabilidad incumbe, en primer término, a sus padres. El niño debe disfrutar plenamente de juegos y recreaciones, los cuales deben estar orientados hacia los fines perseguidos por la educación; la sociedad y las autoridades públicas se esforzarán por promover el goce de este derecho.  Declaración de los Derechos del Niño, 20 de noviembre de 1959.

Artículoo 28: Los Estados Partes reconocen el derecho del niño a la educación y, a fin de que se pueda ejercer progresivamente y en condiciones de igualdad de oportunidades ese derecho, deberán en particular: a) Implantar la enseñanza primaria obligatoria y gratuita para todos; b) Fomentar el desarrollo, en sus distintas formas, de la enseñanza secundaria, incluida la enseñanza general y profesional, hacer que todos los niños dispongan de ella y tengan acceso a ella y adoptar medidas apropiadas tales como la implantación de la enseñanza gratuita y la concesión de asistencia financiera en caso de necesidad; c) Hacer la enseñanza superior accesible a todos, sobre la base de la capacidad, por cuantos medios sean apropiados; d) Hacer que todos los niños dispongan de información y orientación en cuestiones educacionales y profesionales y tengan acceso a ellas; e) Adoptar medidas para fomentar la asistencia regular a las escuelas y reducir las tasas de deserción escolar.

Los Estados Partes adoptarán cuantas medidas sean adecuadas para velar por que la disciplina escolar se administre de modo compatible con la dignidad humana del niño y de conformidad con la presente Convención.

Los Estados Partes fomentarán y alentarán la cooperación internacional en cuestiones de educación, en particular a fin de contribuir a eliminar la ignorancia y el analfabetismo en todo el mundo y de facilitar el acceso a los conocimientos técnicos y a los métodos modernos de enseñanza. A este respecto, se tendrán especialmente en cuenta las necesidades de los países en desarrollo.  Convención sobre los derechos del niño, 1989, 2 de septiembre de 1990

Una vivencia personal

Hace varios años tuvimos una bendición tremenda de Dios.  Tocaba iniciar el proceso escolar de Gaby, nuestra hija menor que está diagnosticada de TEA, discapacidad intelectual y epilepsia focal.  Una vecina, que trabajaba en un centro escolar, nos pidió que lleváramos a Gaby para inscribirla en su colegio.  Para ese momento habíamos pensando en una escolarización tardía de nuestra hija así que esta invitación de Sheny me desubicó, a mi esposa no.  Tenía mucho temor de exponer a nuestra hija a un entorno escolar que no estuviese preparado para recibirle.  ¿Y si le rechazan las autoridades?  Aquella invitación fue en enero y no fue sino hasta junio que le llevamos al colegio IROGAMA.  Un colegio pequeño, en una casa de colonia, con instalaciones sencillas pero bonitas… Y mucho amor.

Conocí a Nora, la directora de Irogama.  Su mirada cautivaba, su trato mucho más.  Y Gaby se quedó con ellos desde ese día y por los siguientes años hasta que la institución quebró…  No logró resistir la creciente comercialización de la educación en Guatemala y la intromisión de grandes consorcios y capitales en el tema de fundación de centros escolares que poco a poco van perdiendo su mística para convertirse en empresas con fines un poco diferentes a los que siempre ha perseguido la educación.  Empresas preocupadas por su prestigio ante el mercado y en consecuencia poco abiertas para recibir a quienes puede afectar los resultados de evaluaciones y bajar su media.   Bueno, dejo ese tema de lado.

Luego Gaby pasó a otra institución educativa en donde todo fue preparado con anticipación para recibirle y aunque no es perfecta, provee casi todo lo que ella necesita.  No hemos alcanzado la plena Inclusión Escolar porque a momentos ella está incluida, en la mayor parte está integrada y en otros trabaja sus programas muy particulares de acuerdo a sus necesidades personales.

Conclusión de esta vivencia personal: la Inclusión Escolar los profesionales podemos verla como un procedimiento, los padres podemos verla como algo que nos causa temor e inseguridad.  Mientras las cuestiones no estén claras, sin duda como padres apoyaremos las medidas que se tomen porque son necesarias, pero necesitamos que alguien nos explique detenidamente lo que esto significa, sus implicaciones y alcances.

Sigue en parte II